miércoles, agosto 08, 2007

El síndrome 'groupie'




Latente e inesperado, el síndrome groupie hará su aparición para mostrar al mundo la fan histérica que llevas dentro. A mí se me reveló en Las Ramblas. El grito de "Scaarrrrleeeeeett" se me escapó como si hubiera estado esperando a salir una eternidad. Decenas de chicas resistimos estoicas varias horas bajo el sol, algunas -más dignas de encomio- incluso sin comer, como imbuidas por una revelación lesbiana. Queríamos ver a Scarlett (Vicky en la próxima película de Woody Allen) in person, y no importaba derretir la batería de nuestras cámaras digitales en el empeño de inmortalizar a la rubia que todo el mundo adora. Se ve que yo también.
Se extiende como una mancha de aceite. Lento pero seguro, el síndrome irá contagiando a las personas que te rodean: guiris o domingueros, frikis, arties o marujas/os de barrio, púberes y ancianos curiosos, entendidos e ignorantes...La confirmación del segundo síntoma nos la dio Woody, por quien tres chicas, poseídas por la emoción de ver al director más neurótico de la historia, abandonamos la mesa en la que estábamos cenando, junto a la catedral de Santa María del Mar, donde rodaba esos días. Pronto una marabunta asedió a Woody, fiel a su gorro caqui de pescador, como si fuera el mismísimo George Clooney.

Será que el síndrome groupie no responde (necesariamente) a estímulos erótico-sexuales. Es un morbo universal: el de la admiración, a veces manifiesta y otras escondida, que se desata de vez en cuando con consecuencias imprevistas.

2 comentarios:

Chrisalium dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Chrisalium dijo...

Sí, Scarlet debe tener una especie de esfera magnética interna capaz de atraer hacia sí a las masas, impotentes ante ese icono de implacable y escandalosa sensualidad.
Parece poseer la habilidad de ser musa sin proponérselo, y si no, que se lo digan al tío Woody.

BESITOS, Lollipop*