domingo, diciembre 30, 2007

Mi sentido de las cosas

Desandar los pasos y comprender el camino. Al volver la vista, a veces los descubres dando vueltas en círculos, otras, que se perdieron sin mapa que los guiara, huyendo de algo o aventureros, sin lograr encontrar. Llegada al claro, podría decidir volver a recorrerlo para recuperar lo que fui extraviando hasta llegar al lugar donde inicié el viaje. O podría quedarme quietecita, disfrutando de la luz que lo invade y que ciega a unos ojos acostumbrados ya a la penumbra. Pero resuelvo ponerme otra vez a andar, no sea que me congele al caer la noche o me acomode tanto que mis músculos se resientan al quererlos mover. Éste que empiezo es otro distinto, no sé si mejor o peor. Será porque no quedan preguntas ni misterios obscenos, será porque ya comprendí.