Volvimos a Barcelona siete años después. Desandamos parte de la ciudad hasta llegar a aquel hostal en el que las cucarachas trepaban por los azulejos de la ducha sin cortarse un pelo. Terminaba entonces una etapa, el instituto, y muchos nos preguntábamos qué pasaría después con todos nosotros. Seguramente cada uno seguiría un camino diferente que rara vez volvería a cruzarse con el de los demás. Siete años después una vive muy cerca de ese hostal, en Barcelona, otros han puesto aún más tierra de por medio, hasta llegar a Londres, y algunas seguramente se marcharán pronto. De momento, muchos de nosotros todavía vivimos a cinco minutos -o menos- del Ferrer i Guárdia y, algunas veces, soñamos con volar. Puede que sólo entonces lleguemos a echar de menos esos bancos del parque en los que ya no nos sentamos, pero en los que tan bien nos hemos llegado a conocer. sábado, noviembre 25, 2006
Siete años después
Volvimos a Barcelona siete años después. Desandamos parte de la ciudad hasta llegar a aquel hostal en el que las cucarachas trepaban por los azulejos de la ducha sin cortarse un pelo. Terminaba entonces una etapa, el instituto, y muchos nos preguntábamos qué pasaría después con todos nosotros. Seguramente cada uno seguiría un camino diferente que rara vez volvería a cruzarse con el de los demás. Siete años después una vive muy cerca de ese hostal, en Barcelona, otros han puesto aún más tierra de por medio, hasta llegar a Londres, y algunas seguramente se marcharán pronto. De momento, muchos de nosotros todavía vivimos a cinco minutos -o menos- del Ferrer i Guárdia y, algunas veces, soñamos con volar. Puede que sólo entonces lleguemos a echar de menos esos bancos del parque en los que ya no nos sentamos, pero en los que tan bien nos hemos llegado a conocer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


1 comentario:
Es curioso, no hice ese viaje y, sin embargo, siento una melancólica añoranza más bien propia de alguien que pudo disfrutar (y lo hizo) de aquella aventura. Quizás sea por eso, Barcelona es una espinita clavada, algo que no compartí con vosotros por determinadas circunstancias y que, poco a poco, ha ido creciendo y ha acabado dejando una marca en algún lugar de mis entrañas.
La sensación de que te estás perdiendo algo, algo importante, el fin de un ciclo y el comienzo de otro, es tan difícil de borrar... Ese viaje fue exactamente eso, un peldaño más en la escalera de "nuestras" vidas.
UN BESO, "LOLA"
(Soy Merche)
Publicar un comentario